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sin ganas

jueves, 29 de octubre de 2009

                                                                         Sin ganas

Si tienes ganas de buscarme para darme buenas nuevas, cuando tu recuerdo es un redoble de nostalgias y arrepentimientos sin bombo final, búscame. Mira en las huellas del alquitran mojado de las calles, en el hollín de alcantarillas taponadas por pañuelos de papel y nicotina con filtro, guíate por el olor a orín de los vagones de metro, los vidrios rotos de los cascos de cervezas, whiskis o cualquier otra bebida de los dioses que no existen, espía el barrio de la noche eterna adornado por el reflejo de una aguja que guiaba un caballo y escucha el soplido de la soledad. Si quieres encontrarme, pregúntale a los cautivos y esclavos de la lucha que se han echo rehenes de la muerte, mira las azoteas, las antenas, los cables, el hormigón que te envuelve de los pies a la cabeza y piensa que, entre tu momento de soledad y el mío hay un lazo de unión que quizás nunca se toquen pero que siempre vivirán una experiencia paralela, si quieres buscarme, si tienes ganas de leer, dale gracias a tu conciencia por pensar en mí a tus manos por querer estrechar las mías, a tu boca que me hablará y mis oídos se afinarán como el que oye el más bello de los sonidos, el sonido de tu vida y mi agradecimiento por poder escucharlo y cuando nuestra reunión termine yo seguiré... Seguiré taponando alcantarillas con cigarros y pañuelos, seguiré las huellas que dejaron mis zapatos en la carretera mojada, miraré de no pisar el hollín de las alcantarillas ni los cristales rotos y me iré a mi barrio, el de la noche que no acaba, el de los jinetes sin descanso y me llenaré de nuevo con el aire, con mi aire de soledad mientras miro las azoteas, las antenas y los cables y pienso que vida más cabrona, me ha hecho esclavo de la lucha, soy otro rehén de la muerte, no tengo más remedio que esperar, esperar a que quieras buscarme otra vez, que quieras compartir otro libro que tengas ganas de vivir o que tengas ganas de... Ganas de leer.

(Dedicado a todos los escritores que escriben por que lo llevan en la sangre, esos que absorben las experiencias y las maquillan sin ningún esfuerzo si no más bién porque les causa placer, a esos escritores vocacionales aunque también los hay por devoción pero no es lo mismo. Encontrar reconocimiento o dinero está muy bién, siempre que hagas lo que te gusta, la imaginación alimenta tu creatividad pero en realidad solo crece tu habilidad y no tu riqueza, por mucho dinero que tengas en tu cuenta corriente.)